La
Primavera Árabe, como intento de cambio en la estructura sociopolítica de una
cultura diferente a la occidental, ha generado un choque de intereses,
posiciones y fuerzas encontradas. Muestra de esto es la actual guerra civil en
Siria, producto de la represión del gobierno de Bachar al Asad en contra de las
protestas de la Primavera Árabe. Convirtiéndose en una amenaza a la ya
tensiónante relación y realidad del Medio Oriente, pasando de un conflicto
nacional, a uno regional, para finalmente converger en un conflicto de carácter
internacional, con todas las tensiones y repercusiones que esto conlleva.
En
términos de salud encontramos la destrucción del sistema sanitario en Siria, lo
cual como lo ha manifestado la Organización Mundial de la Salud (OMS) hará
"inevitables" los brotes epidémicos; y es que con antecedentes como
una cobertura de vacunación que ha caído del 95% en 2010 al 45% actualmente, y
la confirmación de 139 casos de sarampión mientras que hace dos años no se
registró ninguno, según la agencia sanitaria de la ONU; se debe hablar de una
preocupación y emergencia en salud
publica, tema no tocado por los medios.
"A medida que se deteriora la situación
sanitaria y las temperaturas comienzan a aumentar se incrementa el riesgo de
epidemias", dijo en Ginebra el portavoz de la OMS, Tarik Jasarevic. (Reportó
la agencia EFE), y agrego que "todos
los factores que aumentan el riesgo de enfermedades transmisibles en
situaciones de emergencia se dan en Siria y alrededores", anticipando
los riesgos sanitarios causados por enfermedades que se transmiten por el agua,
como la hepatitis, la fiebre tifoidea, el cólera y la disentería. Siendo esto
una problemática que repercute en Siria y los países vecinos, dada la población
desplazada; pero es claro que en estos momentos la salud no es un tema de
interés, pasando a un segundo plano en contra posición a los interese de
estados externos frente a los resultados
políticos y económico que se puedan generar por el conflicto.
Y
es que países como Estados Unidos, Alemania, Arabia Saudita, Canadá, Francia,
Italia, Jordania, Qatar, Reino Unido y Turquía harían parte de un futuro
conflicto como potencias extranjeras de intervención al régimen Sirio, contando
con Israel quien manifiesta su participación solo en caso de que se presenten
ataques en su territorio. Con puntos opuestos a la intervención militar por
parte de Rusia, China, Egipto, Irán, Líbano, Jordania e Irak.
Lo
anterior muestra que “el conflicto sirio
ya no es una lucha interna entre al Asad y la oposición interna", como
lo manifestó Fawaz Gerges, director del
Centro de Medio Oriente en la Escuela de Economía de Londres. "Es una guerra abierta de poderes: Irán,
Hezbollah y Siria, Turquía, Qatar y Arabia Saudita, además de Rusia y Estados
Unidos". (CNN México)
Sin
embargo los recientes acontecimientos donde se informa del presunto ataque a
población civil con armas químicas por parte del régimen le ha dado la vuelta
al mundo, generado mayor tensión, cambios en el panorama internacional y
motivos esperados para actores externos; pasando de la diplomacia a acciones
directas por parte de Estados Unidos (EEUU) y la intensificación de salidas
diplomáticas por parte de Rusia. Y son acciones directas dado que EEUU
manifiesta su intensión de intervención militar por fuera de los acuerdos de la
ONU, lo cual es entendible dados los votos y posición que asumirían países como
Rusia y China en el tema.
Pero
hay un panorama que no es manifestado por parte de los principales medios de
comunicación, y que tiene una connotación fuerte en este conflicto. Es la
variable política y económica que se mueve en el contexto; donde hablaríamos de
la accesibilidad de los países por el Canal de Suez y el estrecho de Ormuz, el
aumento del precio del petróleo, la gasolina y la energía, el interés en los
gasoductos, la devaluación del dólar, la posición de China que no se ha dado a
conocer de forma directa en términos de intervención en el conflicto pero que
es de gran repercusión dada su influencia económica global al ser el principal
exportador e importador del mundo, el no reconocimiento de actores extranjeros
apoyando política, logística y financieramente a los grupos armados y oposición
al régimen sirio, es decir su participación directa en conflictos civiles con
intereses propios; además del análisis de la actual realidad de la primavera
árabe y el intento de democratizar en una sociedad y cultura no occidental.
El
panorama actual muestra una posible salida diplomática, donde el pueblo y el
congreso norteamericano no manifiestan total aceptación a la intervención
militar, Rusia busca una salida
mediática, se observa una negociación entre las partes interesadas y ante los
ojos de los entes internacionales y la población mundial. Dicha salida
diplomática seria la entrega del arsenal de armas químicas por parte de Siria
para su destrucción, de acuerdo al plan que elaboro la comunidad internacional
en la ONU.
Sin
embargo encontramos el actual informe de la ONU, el cual fue rechazado por
Siria argumentando sesgos en la investigación, sumados al panorama de los
tiempos de entrega de las armas químicas, las exigencias de Estados Unidos
frente al tema, la información del arsenal químico, el presupuesto necesario
para su destrucción, la manifestación de Ucrania para prestar ayuda en la
destrucción del arsenal y las ya relacionadas intenciones e intereses que
circundad en conflicto sirio, siendo un conflicto internacional pero
manifestado como guerra civil.






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