martes, 14 de enero de 2014

COMERCIO Y MODELOS DE DESARROLLO: MACRODETERMINANTES DE LA OBESIDAD INFANTIL

COMERCIO Y MODELOS DE DESARROLLO:
MACRODETERMINANTES DE LA OBESIDAD INFANTIL

POR: MARCELA RUIZ

La salud es altamente afectada debido a la influencia de las macrodeterminantes dadas por el modelo de desarrollo neoliberal y la influencia del comercio en el intrincado universo de las relaciones internacionales, donde la estructuración de cambios globales en las formas de concebir la realidad, es un hecho, hoy inalterable.

En ese mismo sentido, la obesidad infantil es uno de los más graves problemas de la salud pública en el siglo XXI puesto que está asociada a una mayor probabilidad de contraer ECNT que vienen reportando un absurdo crecimiento en la región de las Américas y en el mundo entero, y sus efectos se han descrito como altos generadores de discapacidad e incluso de muerte prematura en la adultez, cuestionando sobre las capacidades instaladas para enfrentar las graves consecuencias en las que derivan, pues el impacto de la obesidad no se restringe al ámbito sanitario y los altísimos costos que conlleva su intervención, sino que le atañe a múltiples dimensiones del desarrollo, en términos sociales, ambientales, económicos, productivos y políticos. No se puede desconocer que la obesidad infantil comporta consecuencias psicosociales como la distorsión de la imagen física para los niños y las niñas que la padecen, afectando altamente su autoestima, favoreciendo el aislamiento social, e incluso convirtiéndose en factores que les predisponen a la discriminación, bullying (matoneo), al intento de suicidio y al suicidio mismo.

El sobrepeso y la obesidad durante décadas fueron considerados como un problema de los países desarrollados, sin embargo, se ha demostrado que éste, es un problema evidente en los países con economías en transición, y se presenta en muchos casos, como otra manifestación de la pobreza.  De otro lado, cabe recalcar que la obesidad y el sobrepeso no son asuntos que solo se resuelven en el ámbito de la educación y formación de hábitos saludables, porque claramente se le ha relacionado con las migraciones, el urbanismo y el sedentarismo, la incursión cada vez más relevante de la mujer en el mercado laboral, el modelamiento de ambientes obesigénicos caracterizados por el poder publicitario potencializador de este cambio global que enuncio al principio, puesto que invade cada escenario social-vital, la amplísima oferta de productos importados, franquiciables, trasnacionalizados con altos contenidos de azucares, grasas y sal, cuyo foco principal de atención está centrado en la infancia, el acceso a la televisión, así como la reducción de la actividad física sostenida con el tiempo dedicado a los juegos de video e internet y el incremento de uso de transportes de motor.

Pero sin duda, no se puede desconocer que los acuerdos comerciales internacionales han permitido la reducción de aranceles en tránsito hasta la eliminación total de los mismos, donde la tasación de los precios de los alimentos en el marco de acuerdos internacionales de carácter netamente comercial, favorecen el bolsillo de los consumidores y determina el acceso a alimentos importados, baratos, ricos en azúcares, sal y grasas, así como de otros productos poco saludables como el tabaco, el alcohol, los alimentos ultraprocesados  con alta palatabilidad y un marketing capaz de acercar a la ciudadanía a estándares de felicidad fabricados por la maquinaria industrial capitalista. Así mismo, los países en desarrollo se ven sometidos al brazo de esta influencia hegemónica al punto de impedir que los gobiernos limiten el libre acceso a estos productos e incluso intervengan en la calidad de la información provista a los consumidores en lo que se refiere al etiquetado.

Mitigar los efectos negativos de esta pandemia no es tarea sencilla y exigirá de un gran esfuerzo intersectorial para articularse estratégicamente hacia la disminución de la tendencia que estamos observando, requiere de una renovada forma de hacer políticas públicas donde las aspiraciones colectivas sean tenidas en cuenta, donde el valor del ser humano sea privilegiado sobre los intereses económicos lo que pareciera ser un ideal lejano. Hay que ejercer un adecuado control de la comercialización (disposición, empaquetado, distribución y publicidad) de los productos poco saludables, establecer lineamientos claros para la venta de alimentos y bebidas en los establecimientos educativos, Garantizar el fortalecimiento de la orientación nutricional en sintonía con ambientes saludables que promuevan el deporte, la actividad física y la convivencia, regular el uso de las TICs para orientar la decisión y elección de consumo de los niños, niñas y adolescentes como estrategia de marketing en los programas infantiles y las páginas infantiles comúnmente visitadas por los menores, usar las TICs para apoyar las campañas y estrategias comunicativas sobre la orientación alimentaria saludable, sobre todo, no desfallecer en la lucha contrahegemónica que nos convoca!

BIBLIOGRAFÍA.

Benach, J; Muntaner C. Aprender a Mirar la Salud. ¿Cómo la desigualdad daña la salud? Maracay: Instituto de Altos Estudios en Salud Pública “Dr. Arnoldo Gabaldon”, 2005. pág 157.

Calvillo, A. EL AMBIENTE OBESIGÉNICO entre el poder legislativo y el ejecutivo. Manifiesto por la salud alimentaria. El Poder del Consumidor A.C. México,D.F., diciembre 2007.
¿Cómo nos envenenan? La seguridad alimentaria en manos de las multinacionales. [sitio Web] Disponible en: htpp:// http://www.rebelion.org/noticia.php?id=83370 Consultado: 04 de diciembre de 2013

García, R, Antelo A, Bringas Y. Impactos de la globalización neoliberal en la salud de la población de los países en desarrollo [En línea] 2010 [Fecha de acceso: 03 de junio de 2013] URL Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/mciego/vol16_02_10/pdf/t15.pdf 



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